Hola, soy Thiago!
Hoy vine a vivir al pueblo.
Es rara la ciudad: siempre hay muchas cosas que hacer.
Nosotros venimos de la ciudad.
El petróleo se ha acabado, y nosotros nos hemos mudado.
Pero porque??
Porque toda la ciudad se está viniendo abajo, la gente roba en los supermercados!
En la ciudad estábamos cómodos, y pensamos que la vida era muy fácil.
Ahora también lo es.
Cuando hemos llegado, los habitantes del villaje nos han dado la fruta del campo.
Estábamos dos días sin comer porque después de salir andando por la ciudad, encontramos una cachorrita sin dueños y la llevamos con nosotros a nuestro viaje. Ahora era su viaje también. Teníamos que dar de comer a ella y a sus cuatro cachorritos de un mes!
Llevamos el camino muy bien con ellos.. de no haberlos encontrado nos hubiéramos quejado un poco más.
Pero es verdad que un cachorrito te da mucho cariño. Ahora sé porque he deseado un perro desde que era muy pequeño.
Ahora tengo 4 años! Pero soy muuy fuerte.
Hemos andado cinco días. Los primeros estábamos muy animados, nos hacíamos bromas. Por el tercero tuvimos un ataque con un animal salvaje y aún que salíamos todos bien, el animal se tomó un cachorrito y andábamos todos un poco tristes y decepcionados.
Por la noche mi padre se despertaba y sacaba la cabeza fuera de la tienda de campaña. La fogata siempre debía estar encendida, después del tercer día. Nos adentrábamos más en la montaña, para llegar a una valle limpia.
Pero antes, había que recorrer todo el monte. Subir y bajar, y luego..la valle de los ríos.
Empezábamos a sentir una fuerte humedad desde que entramos en el bosque. Pero respirábamos mucho mejor: los pulmones se abrían y se cerraban. Había que andar.
Aunque soy pequeñito, un poco he recorrido andando, y otro buen rato en la mochila de papá y de mamá!
Se iban turnando, yo disfrutaba del paseo.
El bosque estaba magnífico: habían hojas frescas y brotes de flores.
Era el principio de la primavera y todo estaba fresco. Flores diminutas en alguna esquina, en el aire olía a humedad.
Las hojas nuevas estaban cubiertas por algún tipo de vapor. Hacía un frío sin espinas. Estábamos todos con bufandas, a veces con las gafas de sol.
Es rara la ciudad: siempre hay muchas cosas que hacer.
Nosotros venimos de la ciudad.
El petróleo se ha acabado, y nosotros nos hemos mudado.
Pero porque??
Porque toda la ciudad se está viniendo abajo, la gente roba en los supermercados!
En la ciudad estábamos cómodos, y pensamos que la vida era muy fácil.
Ahora también lo es.
Cuando hemos llegado, los habitantes del villaje nos han dado la fruta del campo.
Estábamos dos días sin comer porque después de salir andando por la ciudad, encontramos una cachorrita sin dueños y la llevamos con nosotros a nuestro viaje. Ahora era su viaje también. Teníamos que dar de comer a ella y a sus cuatro cachorritos de un mes!
Llevamos el camino muy bien con ellos.. de no haberlos encontrado nos hubiéramos quejado un poco más.
Pero es verdad que un cachorrito te da mucho cariño. Ahora sé porque he deseado un perro desde que era muy pequeño.
Ahora tengo 4 años! Pero soy muuy fuerte.
Hemos andado cinco días. Los primeros estábamos muy animados, nos hacíamos bromas. Por el tercero tuvimos un ataque con un animal salvaje y aún que salíamos todos bien, el animal se tomó un cachorrito y andábamos todos un poco tristes y decepcionados.
Por la noche mi padre se despertaba y sacaba la cabeza fuera de la tienda de campaña. La fogata siempre debía estar encendida, después del tercer día. Nos adentrábamos más en la montaña, para llegar a una valle limpia.
Pero antes, había que recorrer todo el monte. Subir y bajar, y luego..la valle de los ríos.
Empezábamos a sentir una fuerte humedad desde que entramos en el bosque. Pero respirábamos mucho mejor: los pulmones se abrían y se cerraban. Había que andar.
Aunque soy pequeñito, un poco he recorrido andando, y otro buen rato en la mochila de papá y de mamá!
Se iban turnando, yo disfrutaba del paseo.
El bosque estaba magnífico: habían hojas frescas y brotes de flores.
Era el principio de la primavera y todo estaba fresco. Flores diminutas en alguna esquina, en el aire olía a humedad.
Las hojas nuevas estaban cubiertas por algún tipo de vapor. Hacía un frío sin espinas. Estábamos todos con bufandas, a veces con las gafas de sol.
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